Somos muy vulnerables a las críticas. Lo que dicen de nosotros nos afecta enormemente y en algunos casos, aunque no sean cosas importantes, no nos deja vivir bien.
Sin embargo, creo que debemos reflexionar sobre esta circunstancia y plantearnos, hasta qué punto lo que dicen de nosotros es tan importante.
Para empezar, nos vendría bien diferenciar entre “opinión” y “hecho”. Por ejemplo, que yo lleve una camisa azul es un hecho. Sin embargo, que me quede bien es una “opinión”. Otro ejemplo, que haya llegado a las 22:30h es un “hecho”, pero que sea tarde para cenar es una “opinión”. Esto es importante porque podemos confundir estos términos y darle la importancia de los “hechos a las “opiniones”.
Otro aspecto a tener en cuenta es la validez del criterio de los demás. ¿Cuándo las personas opinan o cuando describen un hecho, son fiables al 100%?… No lo creo. Por ejemplo, hoy me ha dicho una señora que si estás vacunado del Covid, no te puedes contagiar. Lo cual es no cierto y demuestra cierta ignorancia con respecto al tema (1).
Además, nuestra memoria es bastante deficiente. Según el neuropsicólogo Fernando Maestú, investigador y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, la memoria es el sistema cognitivo más falso que tenemos (2). No almacenamos la información tal y como la vivimos, sino que la pasamos por un filtro de información emocional, comparando lo que conocíamos con lo nuevo, lo que nos lleva a distorsionar la realidad. Cuando alguien nos da una opinión sobre lo que hicimos, está recordando cosas que puede que no coincidan con lo que sucedió.
Todo esto, hace que llegue a una conclusión:
“Lo que dicen los demás no es la realidad”.
En todo caso es su interpretación de la realidad o lo que recuerdan de ella.
¿Si esto es así, por qué darle tanta importancia?
Podemos tener en cuenta lo que dicen los demás, pero sabiendo que la realidad la vamos construyendo nosotros con la información que tenemos.
Por ejemplo, si alguien nos dice: “Eso no está bien”, “Te has equivocado”, “No deberías haberlo dicho” podemos entender: “Yo creo que no está bien”, “En mi opinión te has equivocado”, “Con la información que tengo pienso que no deberías haberlo dicho”. De esta forma, lo podemos tener en cuenta, pero sin darle un valor tan absoluto, como si lo que dicen describiera la realidad tal y como es, sino que refleja, opiniones, creencias o sus recuerdos de los hechos.
Por eso, si alguien nos dice que vamos mal vestidos para la ocasión, no es obligatorio cambiarse de ropa o estar incómodo toda la tarde. Habrá que verlo, puede que tenga razón o no. O puede que no sea lo más adecuado, pero tampoco se hunde el mundo si no he acertado al 100%.
Se vive mejor, relativizando las cosas y siendo más comprensivos y flexibles con nosotros mismos.
Para terminar, quiero recordar el cuento de “los seis sabios ciegos y un elefante” que refleja el valor de la opinión de los demás, en muchos casos.
“Esta es la historia de seis sabios ciegos que vivían en una pequeña aldea. Un día, alguien llevó un elefante a la aldea. Ante esta situación, los seis hombres buscaron la manera de saber cómo era un elefante, ya que no lo podían ver.
– Ya lo sé -dijo uno de ellos-. ¡Toquémoslo!
– Buena idea -dijeron los demás-. Así sabremos cómo es un elefante.
Dicho y hecho. El primero tocó una de las grandes orejas del elefante. La tocaba lentamente hacia delante y hacia atrás.
– El elefante es como un gran abanico -dijo el primer sabio.
El segundo, tanteando las patas del elefante, exclamó: “¡es como un árbol!”.
– Ambos estáis equivocados -dijo el tercer sabio y, tras examinar la cola del elefante exclamó-. ¡El elefante es como una soga!
Justamente entonces, el cuarto sabio que estaba palpando los colmillos exclamó: ¡el elefante es como una lanza!
– ¡No!, ¡no! -gritó el quinto-. Es como un alto muro (el quinto sabio había estado palpando el costado del elefante).
El sexto sabio esperó hasta el final y, teniendo cogida con la mano la trompa del elefante dijo: “estáis todos equivocados, el elefante es como una serpiente”.
– No, no. Como una soga.
– Serpiente.
– Un muro.
– Estáis equivocados.
– Estoy en lo cierto.
– ¡Que no!
Los seis sabios se ensalzaron en una interminable discusión durante horas, sin ponerse de acuerdo sobre cómo era el elefante.”
Eduardo Lázaro Ezquerra
Psicólogo General Sanitario
Colegiado nº.: M-15645
Teléfono: 647910142
Email: elazaroezquerra@gmail.es
(1) Vacunas contra la covid-19: por qué te puedes contagiar, aunque ya estés inoculado. BBC News (2021). Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/noticias-57086700
(2) Entrevista a Fernando Maestú, investigador y profesor de la Universidad Complutense de Madrid. El Mundo (2012). Disponible en: https://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/03/baleares/1333437095.html